La «no-réplica» a la extraordinaria conferencia de Alan Milburn sobre la reforma del NHS
El pasado 1 de abril de 2025, diariofarma, la acredítada publicación que se ha hecho un hueco de prestigio entre la prensa diaria sanitaria en España, organizó, en el marco de la celebración de su X aniversario una conferencia de Alan Milburn, extraordinario speaker, más allá de haber sido parlamentario británico, ministro de Sanidad en el Gobierno de Tony Blair y, actualmente, asesor del Primer Ministro británico para asuntos de sanidad y la reforma del NHS.
Un resumen de la conferencia puede leerse en el texto elaborado por diariofarma:
A mi me correspondió, según el programa, hacer la «réplica» a Alan Milburn, cosa que evité hacer ya que hubiera sido una pretenciosidad por mi parte. Me limité a leer los comentarios que se reflejan a continuación:
Sesión con Alan Milburn, 1 de abril, 2025
Los organizadores del acto, a los que felicito por el 10ª aniversario, por estas sesiones tan interesantes que han organizado para celebrarlo y, sobre todo, porque han convertido a diariofarma en un referente de interés y seriedad en el panorama de la información sanitaria diaria en España, los organizadores, digo, han cometido, sin embargo, un error: creer que yo podía hacer algo muy por encima de mis posibilidades: dar la réplica al extraordinario discurso de Alan Milburn.
Me limitaré a algunos comentarios y a una pregunta.
La primera impresión que se tiene después de escuchar el discurso de Alan es de envidia. Un gran sistema de salud, en el que España en gran parte se ha inspirado, es capaz de abordar reformas en profundidad, en respuesta a los problemas.
Nosotros tenemos tanto o más problemas que los mencionados por Alan en el NHS, pero carecemos de esa voluntad reformista.
La inercia y la ausencia de propuestas estratégicas de cambio es lo que caracteriza a nuestro sistema y, como digo, no por ausencia de problemas.
Pero las reformas es algo que en nuestro sistema ni están ni se las espera. Y es tal la ausencia de propuestas con apoyo político solvente -ya que propuestas puede haber muchas- que algunos incluso pueden llegar a pensar que un cambio de liderazgo político no modificaría esta situación.
Basta ver de qué temas trata nuestro debate sanitario:
- De la introducción de la paridad entre los directivos sanitarios
- Hasta dónde va a llegar la exclusividad en el Estatuto Marco
- Se rechaza una Agencia de Salud Pública, seguramente no sin razones visto el discurso de la ministra, a los 5 años de su propuesta por el Dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica
- Se publica tardíamente un informe sobre la COVID en el que ni se compara la mortalidad de nuestro país con la de otros países ni entre las comunidades autónomas, obviando también los graves problemas de gobernanza durante esta enfermedad
- Se rechaza el Plan de Salud Mental
- Se ponen en marcha unas OPEs y traslados, por las cuales se adjudican plazas sin la intervención ni de los centros ni de los servicios a los que van a ir los profesionales, destrozando, de paso, unidades profesionales que en algunos casos había costado décadas montar
- Todo ellos en un contexto en el que, aun defendiendo el diálogo social, se produce un desequilibrio entre una hiperpresencia en el sistema de la representación sindical, no equilibrada por un diálogo sobre profesionalismo con los representantes profesionales. Lo mismo se puede decir de los pacientes
Es decir, se sustituye el impulso reformista, por algunas iniciativas menores, no siempre para mejor.
En este contexto, hay dos comunidades que han iniciado algunos pasos hacia un proyecto de cambio:
- Cataluña, con esta iniciativa tan original de que un comité de expertos nombrado por el gobierno evalúe iniciativas del gobierno
- El País Vasco, donde se ha impulsado un gran proyecto de Pacto Sanitario con implicación de todos los actores
No sabemos lo que va a salir ni de un sitio ni de otro, pero en todo caso, les deseamos suerte, lo cual no quiere decir que seamos, a priori, muy optimistas.
Bien, esa es la contextualización, ahora va la pregunta.
Alan, conoces perfectamente el sistema británico, pero no solo. Tienes una perspectiva internacional, no solo sanitaria, pero también sanitaria. Y conoces muy bien nuestro sistema de salud..
La pregunta es: como no queremos perder el optimismo, ¿Qué recomendaciones haces al sistema sanitario español para incorporar ese impulso reformista, tan necesario? ¿Qué debe producirse para avanzar en esa línea? ¿En qué errores no deberíamos caer?